domingo, 1 de junio de 2014

Mi ex

Bueno, ya he conocido a la pastelería completa, y gracias a esto me detectaron resistencia a la insulina. He conocido pasteles de todo tipo, grandes o chicos, lindos o feos. Pero ninguno como él...  mi ex.
Los cuentos de hada hace mucho tiempo que dejaron de ser aquellos donde la princesa tonta perdía su zapato de cristal. Hoy la cosa es distinta, nosotras somos las princesas que buscan incansablemente a su príncipe... Aparecen, lo malo es que se convierten ligerito en sapos y dejan de ser esos hombres capaces de llenarnos de mariposas en la guata y que te quitan hasta las ganas de comer.

Mi historia fue otra, conocí a un hombre sacado de un cuento de hadas que yo misma construí a base de mis sueños, mis penas, mis alegrías. No es el prototipo de Disney, para nada, es un hombre común y corriente, pero que apareció dentro de mis sueños para hacerme la mujer más feliz del mundo.

De carácter fuerte, llevado de sus ideas y con un temperamento único. Detrás de esa apariencia dura, se encontraba alguien de noble corazón que fue lo que me cautivo desde el primer momento. Es de esas personas con las cuales podía estar horas y siempre sabía como llevarme al cielo, aunque fuera con un simple beso.


A veces uno critica que el príncipe azul no existe, sigo pensando que no, pero yo conocí a alguien quien llenó todas mis expectativas, alguien a quien yo quise y seguiré queriendo con el alma.
Se preguntarán porque terminó todo. La respuesta es simple, yo no soy princesa, soy una mujer de carne y hueso que comete errores y no supe como enfrentar esta batalla y lo dejé ir.